La tendencia hacia el «Internet de las cosas»

Ya estamos asistiendo al cambio. En un futuro no muy lejano los objetos interactuarán entre sí y con las personas a través de Internet. La comunicación será posible en cualquier momento y lugar. Todo estará conectado.

¿Cómo funciona?

El Internet de las cosas se basa en la comunicación entre máquinas, o Comunicación M2M (en inglés, “Machine to machine”).

Cada máquina u objeto dispone de un sensor y de una identidad digital –una etiqueta de Identificación por Radiofrecuencia (RFID)-, en la que se almacena la información que el aparato genera. Esta información viaja a un dispositivo que tiene Internet –como puede ser un ordenador o un móvil- y es recibida mediante, por ejemplo, una aplicación móvil por una persona que la gestiona a distancia y la interpreta.

Para que se entienda mejor, algunos ejemplos son la posibilidad de que:

– al sonar el despertador directamente la cafetera se ponga en funcionamiento.

– al teléfono móvil lleguen datos sobre el tráfico y que este retrase o adelante la alarma calculando el tiempo del recorrido hacia el trabajo.

– al entrar en casa las luces se enciendan, o lo haga el aire acondicionado según la temperatura corporal.

– un aparato detecte problemas de salud y los envíe al médico.

– el frigorífico te avise cuando falte algún alimento.

– al estar cerca de un edificio lleguen al móvil información sobre este.

– se geolocalicen vehículos, mercancías.

Como cada máquina almacena información que se transfiere a la red, el volumen de información se multiplicará cuantiosamente con respecto a la que hay actualmente.

Esto crea la necesidad de adaptarse al futuro contexto tecnológico desarrollando sistemas informáticos, programas o aplicaciones móviles con los que se pueda gestionar ese alto volumen de información, que se ha denominado Big data . Unos sistemas que permitan su almacenamiento, automatización y control. Todo esto para que sea posible la interpretación de los datos.

En la actualidad ya hay casos de “Internet de las cosas”. Una conocida operadora de telefonía ha desarrollado un sistema de localización de aparcamiento, posible mediante tecnología M2M: las plazas de aparcamiento cuentan con sensores y conexión a Internet.

Se prevé que para el año 2015 estén conectados a Internet 15.000 millones de objetos físicos. Y es que esta nueva tecnología es cada vez más comentada y parece que está más cerca de lo que se pensaba. De hecho, en la mayor feria mundial de la tecnología, CES 2014, cuya próxima edición se inaugura hoy martes en Las Vegas, el “Internet de las cosas” será un tema central, como ha asegurado su presidente, Gary Shapiro.