¿Por qué se gasta la batería de mi teléfono móvil?

Si en algo estamos todos de acuerdo es que los smartphones nos han cambiado la vida. Con la llegada de los teléfonos móviles, la globalización se ha acentuado mucho más llegando hasta el punto de estar constantemente conectados unos con otros independientemente del lugar en el que te encuentres.

No obstante si hay una pega que podemos ponerle a toda esta revolución tecnológica, es aquello de lo que prácticamente todos nos quejamos, las duraciones de las baterías. A pesar de que es algo que parece que ha ido mejorando en los últimos años, sigue siendo un problema para aquellos que utilizan el móvil 24/7. Es por ello que hoy vamos a explicar de qué depende la duración de la batería de nuestros móviles.

¿Por qué unas veces dura sin cargar todo el día y otras veces tengo que enchufarlo hasta tres veces en 24 horas?

Lo primero que tenemos que saber es que nuestro teléfono tiene un procesador que es el motor central del teléfono, y que realiza todo el trabajo, digamos que es el corazón del dispositivo móvil. Este procesador funciona a distintas velocidades dependiendo del uso que se le esté dando al móvil, además de otros factores.

Todo depende del uso que le demos al terminal. Cuanto más usemos el móvil, más rápido se acabará la batería y esto es algo lógico. Las temperaturas a las que se exponen  nuestros teléfonos también son un factor a tener en cuenta ya que cuanto más calor haga, más caliente estará el móvil y más rápido se desgastará la batería.

La distancia al wifi es otro de los motivos ya que cuanta más distancia haya, más se consume la batería por minuto debido al esfuerzo del terminal por enviar y recibir las señales que se usen.

La humedad es un motivo a largo plazo ya que esta humedad que a veces ni siquiera notamos hace que el teléfono se deteriore más aún que por el simple uso de la terminal. Esto quiere decir que si cargamos el teléfono al 100% y lo apagamos y dejamos sin utilizar durante un mes, al volver al encenderlo, tendremos una aproximación de o un 96% o un 80% de batería.

El software y el hardware son otros de los atenuantes a que se acabe la batería. Y es que la capacidad de las baterías de los smartphones depende del modelo y marca que sean. Así, esto se mide en miliamperios-hora (mAh).

Además de todo esto, en ocasiones suelen “colarse” dos puntos que solo atañen a baterías antiguas de Ni-Fe, Ni-Cd o Ni-MH como la tasa de autodescarga o el efecto memoria.