Málaga será un laboratorio vivo del futuro de la energía

Durante la conversación, vuelve una y otra vez sobre las posibilidades de futuro de la provincia en un nuevo modelo económico, más sostenible y vinculado a las tecnologías. Está convencido del papel protagonista que Málaga, su Universidad y el PTA tendrán en el desarrollo de Andalucía. Martín Soler Márquez (Cuevas de Almanzora, Almería, 1962), se incorporó en abril como titular de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, desde su anterior puesto como consejero de Agricultura. El pasado miércoles atendió a SUR tras la presentación del proyecto SmartCity, que convertirá a la barriada de La Misericordia en un referente de gestión energética sostenible.

¿Qué va a suponer el proyecto SmartCity para Málaga?

Es un proyecto en el que coinciden los intereses que tenemos, como región y como ciudad, de contribuir al compromiso de la UE del 20-20-20, lograr ser más eficientes ahorrando un 20% de energía, con un 20% menos de CO2 y con un 20% de la producción con energías renovables. Ese compromiso lo asume Andalucía como Gobierno, Málaga como ciudad y las empresas más importantes del sector, como Endesa. Presentamos un proyecto que tiene una financiación comunitaria para convertir una zona de Málaga en un laboratorio vivo, un simulador donde ponemos en marcha una serie de medidas. En el fondo es un proyecto de innovación, de gestión sostenible de la energía, de modo que podamos captar a través de paneles solares y que se pueda almacenar en pilas y distribuir por la noche; la posibilidad de conectar los domicilios a través de contadores digitales, más exactos y que permiten un mayor control para consumir cuando la electricidad es más barata; convertir los cables de la luz en redes inteligentes para transmitir datos; con coches eléctricos, poniendo surtidores.

¿Gasolineras eléctricas?

Exactamente. Y eso se hace de la mano de la Administración y de Endesa, con un buen grupo de empresas, de modo que aplican su tecnología pero a la vez la ensayan, comprueban si funciona bien, si falla, qué cambios habría que introducir, en un laboratorio vivo del futuro. Y sobre todo, con ciudadanos. La participación es muy importante, y el papel de conciencia social que adquiere el proyecto. Convierte a Málaga, por sus condiciones climáticas, ligadas al turismo, y por el PTA, en una referencia internacional de las nuevas tecnologías.

¿En qué estado se encuentra el desarrollo de las energías renovables?

Málaga en los últimos años ha tenido un incremento muy considerable en la producción de energía renovable. Pero tan importante como la producción es el papel que puede jugar la Universidad, las escuelas de Ingeniería y el PTA, desarrollando nuevas tecnologías y siendo capaces de captar nuevas ideas. Andalucía es una potencia en energías renovables, en solar, eólica y biomasa, y Málaga está jugando un papel relevante, con la implicación de la Universidad y el PTA. Se han invertido en la provincia 60 millones en proyectos de eficiencia energética, ayudas a la renovación de electrodomésticos, para eficiencia de industrias y ahorro, para planes de optimización en los ayuntamientos. En el conjunto de Andalucía las renovables son un sector estratégico y Málaga tiene unas expectativas tremendas.

¿Producir más energía o consumir menos?

Tan importante es producir más siendo renovable como ser más eficientes en el uso de la energía, sobre todo, porque es mucho más barato. Andalucía lidera la fabricación de fibra de carbono para construir aviones, porque se ha demostrado que son más ligeros y se produce un ahorro del 40% en el consumo. El hecho de tener los edificios más aislados ahorra, y las propias industrias van incorporando sistemas más eficientes. A través de la Agencia Andaluza de la Energía tenemos programas de apoyo a las empresas, de sensibilización social y de optimización para los ayuntamientos.

¿Se mantendrán los incentivos a los vehículos menos contaminantes?

Todavía la demanda de vehículos híbridos es pequeña, por eso estamos incentivándolos con ayudas públicas. El ministerio de Industria acaba de anunciar una ayuda de siete mil euros para la compra de vehículos eléctricos.

El problema es que valen más de cuarenta mil euros.

Sí, pero fíjese: los híbridos valían antes mucho más y están bajando, en la medida en la que incrementamos el consumo. Pretendemos estimularlo porque a mayor número de vehículos vendidos bajarán los costes. La tecnología avanza muy rápidamente, y de hecho es rara la marca que no tiene ya un producto en el mercado. El liderazgo lo tienen los japoneses, en Europa se están lanzando pero es que los americanos también van a entrar.

Hablamos de innovación en el turismo. ¿Qué puede hacer el sector para ser más competitivo?

La innovación es más necesaria en aquellos sectores de los que depende la actividad y la vida de una provincia. Málaga, que tiene su principal industria ligada al sector turístico, necesita innovar, un cambio de mentalidad de los empresarios y del conjunto del sector, orientándose a los nuevos hábitos del consumidor, a nuevas estrategias de compra, al uso de las tecnologías y de nuevos materiales en el diseño de los hoteles, a detectar, a adelantarse a los hábitos que genera el nuevo turismo. Hemos presentado el laboratorio Andalucía Lab, para detectar nuevas demandas y hábitos y que eso permita llegar rápidamente al sector para que pueda ser más competitivo. No vamos a poder competir por precio, siempre habrá quien lo dé más barato que nosotros, hay ofertas que sorprenden. Para ello, tenemos que cuidar nuestro litoral, nuestros espacios naturales y nuestro paisaje, hacer de la gastronomía un elemento de referencia ligado al turismo y crear nuevos productos y segmentos, con más valor añadido.

Se acerca el apagón analógico, la TDT. ¿Estamos preparados?

Estamos básicamente preparados, reconociendo que es un cambio de una gran envergadura. Muy pronto vamos a tener tres zonas, en las provincias de Huelva, Córdoba y algunos municipios aislados donde vamos a cumplir el compromiso, aunque para la totalidad será dentro de un año. Me gusta llamarlo, mas que apagón, encendido digital. Queremos que se entienda que esto es un avance y no una incomodidad para los ciudadanos. A través de ese encendido digital van a venir más servicios, más canales y más calidad. Va a revolucionar la manera de consumir televisión. Además, el día que se apaga no hay mundial ni final, para que nadie se enfade (se ríe).

Una de las principales carencias de la universidad es la transferencia del conocimiento. ¿Cómo se puede conseguir que los avances se trasladen pronto al mercado?

Ese es el reto más importante que hoy tenemos para la transferencia del conocimiento. Si la investigación se desarrolla fundamentalmente en las universidades, es un objetivo que esa investigación salga de los muros académicos y llegue a las empresas. La Universidad de Málaga es un ejemplo del que nos sentimos muy orgullosos, si un indicador es el número de empresas de base tecnológica que se crean en la universidad, Málaga ha creado 19 hasta la fecha y vamos a presentar dentro de muy poco 40 más. Es la primera de Andalucía, y no es una casualidad: Málaga representa mejor que otras zonas el modelo de innovación ligado al PTA: Universidad con investigadores que transfieren conocimiento a través de acuerdos. Hemos creado además la figura del centro tecnológico, para acercar la innovación a las pymes. Gracias a Málaga y a otras universidades somos la primera comunidad autónoma en creación de empresas de base tecnológica.

Siguiendo con la universidad, el Plan Bolonia ¿Cree que servirá para modernizar estas instituciones?

Hemos apostado políticamente por el Espacio Común Europeo. Es inevitable e imprescindible que las universidades sean parte de un espacio común de educación. Estados Unidos es una referencia y Europa si quiere competir tiene que derribar muros y barreras, que los estudiantes se muevan, salgan, aprendan otros idiomas, otras culturas y abran la mente. Permite que los títulos valgan lo mismo independientemente del país, con más facilidad para encontrar trabajo. Bolonia significa un acercamiento de la universidad a los sectores productivos que la financian. También es un cambio de mentalidad para los profesores, que tienen que adaptarse a una nueva necesidad. Málaga tiene ya trece titulaciones aprobadas de las 24 pedidas. Confío en que va a ser un éxito.

El presidente del Gobierno abogó por un cambio del modelo productivo que empezaría por Andalucía. Vuelvo por última vez a mi provincia, ¿Qué papel le corresponderá?

Málaga es una referencia económica de Andalucía, que no sería lo que hoy es sin Málaga, sin el compromiso que ha tenido el tejido empresarial y la Universidad con el desarrollo de esta provincia. Málaga significa una referencia en el nuevo modelo económico, que ya la estamos generando en el PTA. Con sus problemas, con nuestro Isofotón y nuestro Vitelcom, porque las empresas nacen y mueren, otra cosa es que habrá que intentar que sea con el menor coste social. La economía sostenible debe estar ligada a los sectores que son la base de la economía, el agroalimentario, el turismo y la construcción. Es imprescindible que la innovación llegue a estos sectores. Málaga va a tener un papel trascendental, ligado al sector turístico y a la construcción, reorientándolo al uso de nuevos materiales, edificios bioclimáticos, y eso hacerlo una marca, una diferencia, que nos permita vender las casas.

Fuente: Diario Sur