Consejos para mejorar el ratio de conversión

En analítica web, el ratio de conversión es el porcentaje de visitantes de un sitio web que realizan el objetivo deseado por su responsable. Sirve como indicador para medir la efectividad de una estrategia de marketing a la hora de convertir en clientes a los usuarios que visitan una página.

La tasa de conversión puede verse afectada por múltiples factores como el diseño de la web y lo intuitiva que resulte su navegación, la redacción de sus contenidos, las imágenes escogidas y su disposición, la procedencia de las visitas entrantes y lo segmentadas que éstas sean… etc.

Con un análisis detallado de los elementos de la web y siguiendo estos seis sencillos pasos es posible, no solo aumentar el ratio de conversión, sino mejorar la calidad de las mismas:

  1. Desarrollar la estrategia. Esto supone invertir tiempo en planificar y desarrollar la estrategia incluyendo los objetivos, el timing y cómo se medirá el éxito o fracaso de la campaña. También hay que implementar el proceso que seguirá el usuario, visualizarlo y analizar cómo seguirá el usuario estos pasos, evitando suposiciones y realizando todos los test pertinentes. No olvidarse de preparar un plan B.
  2. Analizar las fuentes de tráfico, entender su proceso y adaptar las landing pages según términos clave, temas, fuentes de tráfico… etc, estudiando el embudo de conversión. Imprescindible establecer pruebas A/B y comparar los datos para implementar mejoras constantemente.
  3. Medir cada paso que da el usuario en la web, entendiendo el por qué. Analizar los diferentes tipos de usuarios que existen, identificar posibles problemas, errores potenciales y los inconvenientes que se le pueden presentar a los usuarios.
  4. Estudiar el mercado, analizar las tendencias y conocer al detalle tanto al público objetivo como a la competencia. Para esto resulta muy útil hacer una matriz DAFO, desde la que potenciar las fortalezas y oportunidades del mercado, pero también conocer las debilidades y amenazas que existen para poder encararlas adecuadamente y a tiempo.
  5. Experimentar con conceptos innovadores y probar cosas nuevas. En ocasiones ideas aparentemente absurdas tienen buenos resultados, siempre y cuando la inversión esté controlada.
  6. Finalmente, aquellas ideas que han obtenido buenos resultados es aconsejable probarlas en otros soportes y canales para poner a prueba su eficacia y medir su efectividad en diferentes entornos.