Cómo mejorar la cara online de tu empresa a través de un buen diseño web

Es innegable que Internet se ha convertido en una herramienta indispensable para dar a conocer cualquier producto o marca y eso hace necesario que la atención al diseño de todo sitio web sea primordial.

Hablemos de datos. En la Unión Europea en 2014, el 76% de la población había hecho uso de esta tecnología en el último trimestre. Concretamente en España, las cifras siguen aumentando alcanzando un 78%. No cabe duda de que si más de tres cuartas partes de la población busca información por esta vía, la presencia de ese producto o marca debe ser impecable y  su web es la mejor herramienta de información controlada que se puede ofrecer al cliente. Por consiguiente, se debe concentrar gran parte de los esfuerzos en diseñar una página web lo más óptima posible para todo aquel usuario que la visite.

Aunque a priori, gracias a las múltiples plataformas de creación de portales web (Joomla, Wix o WordPress entre muchas otras), puede  parecer que crear un sitio web es bastante fácil, no todo es tan sencillo. Se necesita tener muy claro unos puntos clave para que el diseño sea el adecuado y se capte la atención tanto de los buscadores como de los usuarios.

 

Claves básicas de un buen diseño web

Estructurado: El caos no es muy amigo de aquel que esté interesado en una web. Una estructura siguiendo unos criterios de desglose y organización por temas de la información conseguirá facilitar que cualquier persona que entre en tu web encuentre lo que buscaba sin complicaciones.

Limpio: Dar más información de la necesaria no es positivo. El usuario necesita tener claro que va a encontrar en esa web con solo un golpe de vista.

Optimizado para Seo: Un diseño web bueno es una de las mejores estrategias de marketing online. Realizar Seo on Page ayuda a mejorar la posición de tu sitio en los buscadores de forma natural.

Contenido de calidad: El contenido no debe ser utilizado tan solo para emisiones de mensajes publicitarios, la web debe generar un valor añadido al usuario. Sin desviarse del objetivo principal, se debe envolver el contenido con una capa de interés para el público al que se quiera dirigir.

Dinámica: Se acabó la era de las “webs estáticas”  y el texto plano. El usuario quiere encontrarse un contenido actualizado, que le llame la atención y le incite a permanecer el sitio.

Diseño responsivo: La proliferación de los teléfonos inteligentes y demás dispositivos tecnológicos sumado a la tendencia creciente de la penetración del Internet, prácticamente “obligan” a la adaptabilidad de todo sitio web. En este contexto surge el diseño responsivo para que toda web se visualice correctamente en cualquier dispositivo. Ya se cuenta con muchas empresas que ofrecen dicho servicio. Para más información pulse aquí.

 

La usabilidad, el eje central del diseño

Cada una de las claves anteriores estaría englobada dentro de los criterios de usabilidad y se realizan con un vital objetivo, mejorar la experiencia del usuario que navega por el sitio.

Pero esto no es todo. Un buen diseño web se debe mantener en el tiempo y para ello necesita de actualizaciones y un seguimiento porque la realidad puede ser muy distinta a lo que en un principio se plantea. Es por ello que se debe hacer con cierta frecuencia,  un análisis y medición de los datos que nuestro sitio nos devuelve. En el caso de que hubiese errores  se podrían corregir y se conseguiría un mayor control. Herramientas como Google Analytics son de gran ayuda en dicho cometido.

Si la web cumple todos estos puntos, tendrá el diseño necesario para competir en el mercado online. No se puede olvidar que un buen diseño vende indirectamente.