Fin del Roaming en Europa

El pasado 15 de junio entró en vigor una medida que tanto la Unión Europea como la mayoría de su población ya estaban esperando: la desaparición del roaming en el continente.

¿Qué significa esto? En resumidas cuentas, a partir de ahora cuando viajes a algún país europeo ya no basarás la elección de los restaurantes en su disponibilidad de wifi y podrás usar tu móvil para algo más que para hacer fotos.

Con la supresión de las tarifas de itinerancia móvil, los operadores europeos ya no pueden cobrar a sus clientes cargos adicionales por llamar, mandar mensajes o navegar por internet cuando estén en otro país europeo.

Aunque ya hubo una compañía pionera en implementar esta medida en España: Vodafone dejó de hacerlo  a finales del 2015.

Si bien esto beneficia a los usuarios finales (siempre y cuando los operadores no decidan encarecer las tarifas nacionales), son estos últimos los que en la práctica tendrán que asumir esta diferencia en los costes. Las compañías telefónicas españolas son de las que más afectadas se verán por las nuevas tarifas, ya que en muchas de ellas las llamadas y los SMS son gratuitos.

Los costes para el cliente no variarán respecto a lo que tienen contratado actualmente (salvo en el caso de las tarifas planas). Es decir, si has pagado por 10GB podrás disponer de ellos tanto en territorio nacional como europeo. Y si excedes los límites marcados por tu tarifa,  los cargos adicionales no serán superiores a lo habitual.

Los precios quedarían fijos de la siguiente forma: las llamadas costarán 3,2 céntimos por minuto (frente a los 5 céntimos anteriores) y los SMS, por los que antes cobraban 6 céntimos, ahora costarán  1.

La tarifa de datos para navegar por internet, en cambio, se irá reduciendo progresivamente desde los 7,7€ por GB actuales hasta los 2,5€ por GB previstos para 2022.

Esta medida evidentemente tiene sus restricciones, ya que la Unión Europea tratará de evitar los usos injustos o abusivos aplicándola siempre y cuando el usuario pase más tiempo en su país de residencia que en el extranjero. Por otro lado, la Comisión Europea revisará las tarifas cada dos años.

El verano comienza con buenas noticias para los ciudadanos europeos, pues ya podrán utilizar su línea móvil tal y como si estuvieran en casa.